Creo firmemente que este no es un buen momento para emprender en el mundo digital. La aceleración exponencial de la inteligencia artificial está sherlockizando todo lo que se menea. Muchas de las funciones que hoy realizan cientos de aplicaciones estan siendo y serán absorbidas por estas inteligencias artificiales generales. Y no solo lo harán todo, sino que lo harán de forma más personalizada, contextual y sin fricciones. El software como lo conocemos (apps, SaaS, interfaces) va camino de desmaterializarse. Pronto no necesitaremos abrir una app para editar un vídeo, revisar tareas, contestar un email o reproducir música. Lo haremos directamente desde el dispositivo que estemos usando: nuestras gafas, auriculares o un pin en la solapa, con una interfaz conversacional invisible. La interfaz cero. Por eso, ahora mismo, el enfoque más sensato me parece un «wait and see» de manual. Sin duda seguirán existiendo oportunidades, nichos que las grandes plataformas no podrán, o no querrán, cubrir. Pero cada vez serán más estrechos, más complejos de identificar y más difíciles de escalar. En mi caso, tengo la suerte de que mi proyecto principal, GuideDoc, es una plataforma de cine documental. La no ficción es, en cierto sentido, la antítesis de la inteligencia artificial generativa. Es humana, es real, es irreproducible. Por eso he decidido cerrar todos mis proyectos paralelos y centrarme en desarrollar tres nuevos inside projects dentro de GuideDoc. Y me tienen realmente ilusionado. Os lo cuento con más detalle en el último episodio de No es asunto vuestro.
|
