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Entrevistas

Bosco Soler

En este episodio hablamos con Bosco Soler sobre el camino que lo llevó desde la arquitectura y los viajes por Asia y Oceanía hasta la creación de SinOficina, una comunidad de pago para profesionales digitales que nació para resolver su propia soledad como freelance.

También entramos en los números del negocio, la dificultad de escalar una comunidad sin destruir su cultura, la contratación de equipo y una filosofía minimalista basada en acumular experiencias en lugar de objetos.

Si te interesan las decisiones reales que hay detrás de un negocio digital, en el Premium compartimos conversaciones, aprendizajes y cifras que normalmente no aparecen en público. → Apúntate al Premium

Lo que vas a escuchar

  • El origen de Bosco Soler: su infancia en Gandía, la elección de Arquitectura y una carrera que estuvo cerca de abandonar.
  • Noruega y Japón: cómo estudiar fuera, aprender inglés y trabajar como guía turístico transformaron su manera de relacionarse con el mundo.
  • Nueve meses viajando: el presupuesto, los países que más le impactaron y las habilidades que adquirió viajando solo.
  • El fracaso de Arti: seis meses de planes de negocio, un premio y una visita a Silicon Valley antes de descubrir que el proyecto no era viable.
  • Validar antes de construir: por qué Bosco dejó de planificar durante meses y empezó a lanzar productos mínimos viables cuanto antes.
  • Minimalismo práctico: vivir sin casa ni coche en propiedad, reducir el ruido y dejar de comprar para impresionar a los demás.
  • El nacimiento de SinOficina: cómo la soledad del trabajo freelance dio lugar a un coworking online centrado en comunidad, formación y eventos.
  • Los primeros miembros: una oferta de por vida, seis personas que confiaron antes de que existiera la comunidad y un lanzamiento con 40 usuarios.
  • El crecimiento sin publicidad: contenido, newsletter, podcast y recomendaciones como motores para acercarse a los 400 miembros.
  • Los límites de una comunidad: el trabajo de dinamización, la protección de la cultura y la decisión de fijar un máximo de miembros.
  • Las cifras de SinOficina: precios, facturación mensual, patrocinios y los gastos que hay detrás de los ingresos recurrentes.
  • Delegar y crear equipo: las primeras incorporaciones y las tareas que Bosco decidió dejar en manos de otras personas.
  • Experimentar con el podcast: una segunda temporada grabada en directo y la búsqueda de un formato más cercano a la audiencia.

El episodio Premium de esta semana con Bosco Soler

La conversación con Bosco Soler abre varias cuestiones que seguimos explorando en el contenido Premium de esta semana:

  • Las decisiones concretas detrás de una comunidad de pago cuando el principal producto son las relaciones entre sus miembros.
  • El equilibrio entre crecimiento y cultura cuando una comunidad empieza a acercarse a su límite operativo.
  • Los números reales de un negocio de membresía, incluyendo ingresos recurrentes, patrocinios, equipo y costes.
  • La evolución personal del fundador al pasar de hacerlo todo a delegar áreas esenciales del proyecto.

Entra para escuchar las conversaciones completas y conocer las decisiones reales que no caben en abierto. → Apúntate al Premium

Transcripción del episodio

[00:00] Conversación

Como os podéis imaginar, tengo una lista de posibles invitados para este podcast. El invitado de hoy estaba en esa lista desde los primeros días porque me llama mucho la atención su proyecto y sé muy poco de él, de la persona, digo. El proyecto lo he seguido bastante. La verdad es que tenía pensado entrevistarlo más adelante, pero el otro día dijo un tuit, publicó un tuit, que aceleró el proceso. Dijo… Acabo de escuchar el último episodio de No es asunto vuestro y me han dado ganas de hacer algo muy diferente, con la temporada 2 del podcast, así, a lo Bill Murray. Así que le propuse que se viniera y que haríamos un brainstorming. Bosco Soler, bienvenido a No es asunto vuestro. Muchísimas gracias, Víctor. Es todo un honor, de verdad, estar por aquí. Bosco es el fundador de Sinoficina, el primer coworking online de habla hispana, y que ha

pasado de ser un pequeño proyecto personal a un proyectazo con un equipo formado ya por cinco personas, a punto de seis, según he oído hace poco, y una comunidad que crece día a día. Enseguida hablaremos de Sinoficina, pero antes, si me lo permites, vamos a hablar un poquito de ti. ¿Vale, Bosco? Claro. Pregunta. ¿Sabes más o menos cómo va esto de las entrevistas de No es asunto vuestro? Eh… No. Pero… Vale. Me encantan las sorpresas. Te lo explico. Aquí los entrevistados cobran 50 euros por venir a hacer estas entrevistas, ¿vale? Y todos tienen derecho a veto, o sea, si hay algo de lo que te pregunte que no quieres contestar, y tranquilo que no voy con mala hostia, tienes derecho a veto, y esos 50 euros los donaríamos a la ONG o organización que tú prefieras, ¿vale?

Y además, al final del episodio, hay otros 50 euros que sorteamos en formato de un bale de Amazon entre toda nuestra audiencia, ¿vale? Vale, sí. Eso sí que lo sabía. Si no, claro, si no… O sea, gratis no hubiese venido. Víctor, por favor. Claro. Ya, ya. Es que ahora la gente ya no va a querer ir a ninguna otra entrevista. Que me encobran. Estoy cambiando la industria de las entrevistas del podcast.

[02:01] Conversación

Oye, antes he dicho que sé poco de ti, pero de hecho tuvimos una conversación muy larga en Madrid, pero tengo que reconocer que yo iba bastante perjudicado. Estaba borracho, básicamente, porque esa noche se nos fue de las manos y yo no recuerdo nada. Se nos fue de las manos. Sí. Solo recuerdo el viaje de vuelta en ave que me estaba a punto de estallar el tarro, ¿vale? ¿Qué pasó esa noche? ¿Por qué se nos fue tanto de las manos? Se nos fue bastante. Fue la gala de Product Hackers, de nuestros amigos de Product Hackers, un saludazo desde aquí. Y a ti, bueno, tú ganaste el premio de la persona más influyente del año. No, no. No, no. ¿Qué dices? Tú también… Ya ibas borracho en la gala, tío. En la gala estaba nervioso porque yo presentaba uno de los premios.

No, no, no. A ver, me dieron el segundo premio. El primer año me dieron el primer premio a Mejor Producto de Entretenimiento para Gaito y el segundo año me dieron el segundo premio de Mejor Producto Educacional, creo, o algo así, ¿vale? Pero no, no. Pero bueno. Madre mía, tío. Que en tu mente quedara eso. Claro, para mí eras una persona influyente, aparte del negociazo y proyectazo que tienes tú. Para mí eres influyente, Víctor, y en mi corazón siempre serás influyente. Entonces, yo te daba ese premio. No, eso que se nos fue de las manos, sí, porque, bueno, tuvieron la bondad de poner unas cervezas al final de la gala y empezamos a hablar, hablamos un poco al principio, pero luego también salimos y cuando la gente se fue a su casa, pues un grupito nos quedamos

y bueno, acabamos a las, yo recuerdo, acabaron a las 3 o 4 de la madrugada buscando locales para seguir la fiesta. Sí, sí. Y además recuerdo hablar mucho contigo y además yo recuerdo que hablamos de sinoficina y tal, pero te lo juro, Bosco, que no me acuerdo de nada, o sea, no me acuerdo de nada. No te preocupes. Vamos a repetir eso, estoy bebiendo agua, lo prometo, y entonces hoy esto quedará para la posteridad y así que nadie se olvida, ¿vale?

[04:01] Conversación

Venga, dime, Bosco, ¿de dónde eres y dime también cómo era tu familia, en qué entorno naciste? Vale, pues mira, yo soy de Gandía, digo de Valencia normalmente para simplificar, pero yo los primeros 18 años de mi vida los pasé en Gandía, en esa ciudad tan conocida por su fiesta madrileña. ¿En TV, sí? Sí, exacto. Y mi entorno, pues la verdad es que muy humilde, ambos padres funcionarios y la verdad es que no te puedo decir más, en Gandía una familia normal de clase media con un hermano. ¿Y lo de la arquitectura, porque cuando leí que eras arquitecto, que no lo sabía, pensé bueno, a lo mejor es que lo ha mamado en casa, ¿de dónde te viene entonces lo de la arquitectura? Pues por descarte, fíjate, yo creo que como se estudian muchas carreras en España cuando

no tenemos ese tiempo para pensar demasiado, en mi caso fue, bueno, si me daban bien las matemáticas, el dibujo técnico y fue pues era ingeniería o arquitectura y me fui hacia arquitectura porque en arquitectura es muy generalista, aprendes muchas cosas, aprendes de arte, aprendes de historia, aprendes de leyes, aprendes de urbanística, de dibujo, de matemáticas, de física, o sea aprendes, tienes, te aporta unos conocimientos brutales, no me arrepiento, aunque no lo estoy ejerciendo y no creo que nunca lo ejerza, no me arrepiento de haber estudiado arquitectura porque es bonito, el mundo de la arquitectura me sigue gustando y es bonito, te aporta… Tú la carrera la disfrutaste. No, no, porque una cosa, fíjate, estuve bastante tentado a abandonar en varias ocasiones, yo creo que lo que me mantuvo estudiando fue el Erasmus en Noruega y el intercambio académico

[06:03] Conversación

también en Japón, eran como esos pequeños premios que te vas dando cuando estás haciendo algo que no te llega a llenar del todo y es que a mí me gusta la arquitectura, pero como me gusta el diseño, como me gusta, o sea, como me gusta un montón de cosas, pero no me llegaba a llenar del todo, no me guía a gustar el mundo de la construcción en general y más cuando sales y empiezas a trabajar en ello, te das cuenta de que no todo es tan bonito como se pintaba, entonces me costó, tío, fue un… fue largo y… Es que me he quedado, me he quedado en lo del Erasmus en Noruega y ahora ya no he escuchado nada más de lo que has dicho después de eso, ¿qué tal?, porque es un país que conozco

un poquillo, conozco gente que ha estado de Erasmus en Noruega y hay sentimientos encontrados, tú, porque, ¿dónde estabas?, no sé si estabas muy al norte o… Estaba en Trondheim, estaba a la mitad, ¿vale?, pero a pocos kilómetros realmente del círculo polar ártico. Sí, claro, ¿qué? Brutal, o sea, el Erasmus es una cosa que yo recomiendo a todo el mundo, a mí me hizo madurar muchísimo a base de leches también, ¿eh?, o sea, a base de errores y a base de experiencia y de frío también, sí, y te hace, no sé, de verdad, es que está súper trillado esto, pero te abre la mente un montón y a mí me abrió muchísimas puertas, me hizo aprender inglés, o sea, yo cuando fui el nivel que tenía era una mierda, me hizo aprender inglés, me hizo perder la vergüenza a la hora de comunicar también, fíjate que, o sea,

yo antes de irme de Erasmus, yo era súper tímido, o sea, a la hora de hablar en público, a la hora de todo, súper tímido, ¿no? Pues bueno, cuando acabé el Erasmus, fue todo un año de septiembre a junio, los meses de julio y junio, de julio y agosto, como yo tenía apagado

[08:05] Conversación

el piso, decidí quedarme en Noruega esos meses con algún grupete que también nos quedamos, de verano, ahí en Noruega, y estuve trabajando de guía turístico, para, estuve trabajando en buses… Aquí a la derecha veis la nieve, a la izquierda veis un poquito más de nieve… No, porque estaba ya en verano, estaba ya en verano, entonces hay muchísimos cruceros, o sea, Trondheim está en la costa, está en un fiordo, entonces hay muchos cruceros que van recorriendo los fiordos de Noruega, entonces paran en las ciudades, bajan ahí una marabunta de gente, todo muy sostenible para la ciudad, los montan en buses y los pasean por la ciudad, entonces tú imagínate el choque para un grupo de americanos o de británicos llegar a un fiordo noruego, bajar, meterse en un autobús y que les tocase un guía español, y entonces para los

españoles genial, porque te manejas, pero para los ingleses de verdad, aquello fue salir de la zona de confort, pero vamos, kilómetros, kilómetros, el tener que hablar en inglés y en público ante gente que había pagado, fue brutal. Bueno, supongo, a ver, no es el hecho del Erasmus, sino es el hecho de viajar, y evidentemente el Erasmus es un formato que da la oportunidad a mucha gente que si de otra manera no, a lo mejor no lo haría, pero es evidente que viajar es una de las… y tú lo has hecho un montón, luego hablaremos de esa fase, viajar es la mejor carrera de la vida, te la puede dar un viaje o muchos viajes, porque te da una perspectiva, te sales del sitio donde estás y comienzas a entender que no todo es lo que has vivido

hasta ahora, y eso es muy importante para todo, evidentemente. Y una cosa, ya que, o sea, arquitectura, Valencia, ¿Calatrava sí o Calatrava no? Calatrava tenemos… a los arquitectos no nos gusta, primero… No nos permiten hablar mal de Calatrava a los arquitectos. No,

[10:05] Conversación

realmente se le critica bastante en estos ámbitos, porque bueno, te das cuenta que, o sea, dentro de lo que, como obra arquitectónica o como escultura, él hace unas cosas increíbles, no hay que negárselo, o sea, tú ves… tú imagínate, vale, a la hora de diseñar un edificio, la mayoría de los mortales diseñan en dos dimensiones, es decir, tú dibujas la vista aérea, lo que llamamos planta, de un edificio y lo extruyes y como que le vas sumando plantas, ¿no? O sea, la planta baja, igual que… Esencialmente, es como una extrusión de las dos dimensiones. Pero la capacidad que tienen algunos genios… Hay genios que tienen la capacidad de diseñar en tres dimensiones y de hacer esculturas de edificios, y bueno, Calatrava es uno de ellos. El problema es que, bueno, pues muchas veces se mezcla un poco el ego de una

ciudad con el despilfarro económico, con la mala planificación y se hacen, quizás, obras que no estarían destinadas a… que no deberían hacerse. Sí, aquí también es verdad que estamos influenciados un poco por eso, pero bueno, yo lo que siento cuando veo algo de Calatrava lo siento en Valencia y lo siento en Nueva York. O sea, siento lo mismo, ¿eh? Vamos a dejar Calatrava. Eso es de admirar, también, el tener un estilo propio, conseguir imprimir un estilo propio. Y que luego tengan que venir un montón de arquitectos a arreglar tu genialidad, ¿no? Exactamente. Y has dicho Noruega y luego Japón, ¿no? Pero también dentro de la carrera, como dijéramos. Sí, sí. Fue otra beca, la beca Promove que teníamos en la Universidad Politécnica de Valencia y entonces fue una duración de medio año para hacer el proyecto final. Yo hice el proyecto final sobre la

arquitectura japonesa, cómo se mezclaba con la cultura o qué relación tenía y… ¿por qué?

[12:10] Conversación

Porque me flipa, ¿no? Soy muy minimalista también en la arquitectura y la arquitectura japonesa, ya no sólo la tradicional, sino la contemporánea, es flipante. Y ahí que me fui. La verdad es que estar en Japón como estudiante es una de las mejores experiencias que puedas tener porque, como turista, es más difícil. Como turista, no sólo se hace más caro, sino que la gente no está abierta a ti. Los japoneses son personas particulares y entonces el hecho de vivir la cultura desde dentro, como estudiante, relacionándote con tus compañeros, relacionándote con tus profesores, te hace verla desde dentro y eso, bueno, pues es una suerte, es una ventaja. Brutal. ¿Y en dónde estabas de Japón? Estaba en Nakoya. Es la tercera ciudad de Japón. No es turística, pero es muy grande. Y entonces, ¿lo de las webs de dónde te viene?

Pues lo de las webs, de una necesidad, Víctor, de coger y durante la carrera, bueno, pues surgieron algunos trabajillos en plan de, oye, ¿vienes a grabar un congreso? Venga, voy. Y entonces aprendes a editar vídeo, a grabar y editar vídeo. Oye, ¿me haces el logo de tal cosa? Venga, sí. Y entonces aprendes diseño gráfico. Y de ahí, pues bueno, te vas de diseño web. O sea, te vas un poco buscando las castañas para sacarte unas pelas, porque muchas veces no te lo cubre todo, lógicamente, los programas de intercambio. Y entonces, pues bueno, fui haciendo trabajillos, fui virando un poco hacia el diseño web. Y resultó que luego, cuando acabé la carrera, cogí esos ahorros y me fui a viajar indefinidamente por Asia y Oceanía, y eso me sirvió para el diseño web. ¿Por qué? ¿Por qué no? Yo creo que es algo,

[14:13] Conversación

esa búsqueda de experiencias externas, de aprender de otras culturas, es algo que es como una semilla, ¿no? Que alguien pone en ti y se va regando, ¿no? Y fue, empezó pues con eso, con el Erasmus, luego con el intercambio en Japón. Y yo decía, ¿por qué no puedo estar viviendo un continuo Erasmus? Y no imaginándonos las borracheras y las fiestas, sino el vivir experiencias nuevas diariamente, el estar en contacto con otras culturas, ¿por qué no? Entonces… Completamente solo, ¿eh? Completamente solo, sí. En algunos momentos me acompañó algún amigo, mi pareja, pero la mayor parte del viaje, de los nueve meses, los hice solo, sí. Y ahí nace tu primer proyecto, o tu primer negocio, nace en ese proceso de nueve meses, creo que estuviste viajando por el mundo, ¿verdad? Sí, pero no nace ahí. En realidad, yo tenía pensado volver y dedicarme a la arquitectura

todavía, ¿no? Era un poco un año de el gap year, que lo llaman los americanos, un año de descanso, de aprender otras cosas. Yo, de hecho… Los marmones. Sí, no, a predicar. Yo, de hecho, lo llamaba… o sea, yo dije que fue un máster para mí, ¿no? Un máster diferente que yo me diseñé, porque, bueno, pues perfeccionas idiomas, mejoras tus habilidades de habla en público, sobre todo mejoras tus habilidades para resolver problemas, las habilidades blandas, ¿no? Las trabajas muchísimo. Y, además, pues, bueno, pues seguía trabajando haciendo temas de diseño huevos o manteniendo los clientes que ya tenía, ¿no? Pero yo siempre… ¿Perdirías de eso? No, no. Hacía que el dinero se quemase más lentamente, te voy a ser honesto. Tenía unos ahorros y había… O sea, ¿podemos saber, por ejemplo, cuánto te gastabas cada mes viajando en… así,

[16:18] Conversación

viajando por el mundo, en Asia? ¿Te acuerdas de aquello? ¿Qué presupuesto tenías mensualmente? Sí, sí. ¿Lo vas a decir o quieres gastar el dinero? Sí, sí, sí. No, no, que va, que va. Yo creo que no lo voy a gastar. Yo te voy a retar… Tú sales de aquí con los 50 euros, ¿eh? Te voy a retar, a ver si consigues que vete a algo. No, no, no es mi intención. Soy de pagar fácil, o sea, tranquilo. A ver, es que depende, ¿no? De Asia… ¿Puedes viajar muy barato en Vietnam? Vietnam me resultó baratísimo. Tailandia, ciertas partes. Birmania, sorprendentemente, era un poco más caro. ¿En qué año estuviste en Birmania? Estuve en el 2000… Todo esto fue 2013, puede ser. ¿2013? ¿Por lo tanto, estaban cerrados aún, no? Porque abrieron en el 2014, diría. Era un país cerrado aún.

O 2014. No, no, no, yo fui justo al abrir. Ah, pues entonces, yo también. O sea, yo también, a lo mejor coincidimos en Birmania. Bueno, yo ese pelazo que tienes no lo vi en ningún sitio, pero me habría acordado. Birmania es espectacular, ¿eh? Es brutal. O sea, yo cuando me dicen qué país te ha impactado más, diría que en paisajes Nueva Zelanda, pero en personas, en general, Birmania es flipante y era todavía virgen, ¿no? Y, de hecho, no sé si te pasaba a ti que el alojamiento, por ejemplo, nos costaba más caro porque no estaban preparados todavía para ello, ¿no? Había más… O sea, se acababa de abrir… Bueno, nosotros dormíamos en casas de… Ellos comenzaban a ver que entraba gente, porque, claro, habían abierto el país. Entonces, tú dormías en su casa. Te alquilaban una habitacióncita de una casa de madera, de estas elevadas,

sobre todo en las zonas más montañosas, y yo dormí muchas noches así. Y sí, evidentemente, había algunos hoteles y tal, pero… Porque es un país que, aunque ha sido cerrado, han tenido como un turismo privado, como si dijéramos, ¿no?

[18:22] Conversación

Con mucho dinero y tal, y sí que había hoteles y tal, pero no, no estaban muy preparados. Yo recuerdo hacer trekkings así largos de cuatro o cinco días por las montañas con ellos, y contratabas a ellos y dormías con su familia, comías de su comida, fue espectacular. Y además fui con muchos amigos, fui con tres o cuatro amigos y mi mujer. O sea, fue un viaje brutal. ¡Qué chulo, qué chulo! Pues el presupuesto es que eso, puedes estar en recorrerte, yo qué sé, Vietnam con 600 euros, pero luego te vas a Australia y a Nueva Zelanda y te revienta. O sea, te revienta, ¿no? Porque en Nueva Zelanda… Bueno, en Nueva Zelanda fue cuando empecé por primera vez a hacer autostop. Y también en Nueva Zelanda y Australia hice mucho autostop y couchsurfing para ahorrar,

porque un albergue te costaba mínimo 25 euros la noche. ¡Mínimo! Era una locura, ¿no? Entonces yo diría que en total me gasté como unos… No, más de 1000 euros al mes, más de 1000 euros al mes. Y tú viajando por ahí, por el mundo y tal, te estoy imaginando como comenzando a darle vueltas. Voy a volver y no sé si voy a querer ser arquitecto, comienzo a pensar en si voy a fundar un proyecto. ¿Esto es así? ¿Fue así? Sí, sí, sí. Es verdad que en el momento en que empiezas a vivir esto y además descubres que puedes trabajar haciendo páginas web, puedes trabajar desde cualquier lugar del mundo, hay profesiones que te lo permiten. Entonces dices, ¿cómo voy ahora yo? ¿Cómo vuelvo ahora yo a meterme en una oficina de 9 a 5 o a más?

O sea, encima en arquitectura, que estábamos en medio de la crisis. O sea, tengo compañeros que estaban esclavizados. Entonces dices, ¿cómo vuelvo yo a eso? Entonces volví y lo que hice fue intentarlo con emprender. Me metí en un programa de emprendimiento, tenía una idea con un colega

[20:25] Conversación

y nos pusimos a montar. ¿Qué idea? ¿La podemos saber? Sí, claro. Artie era utilizar sistemas de localización en interiores mediante beacons para mejorar experiencias en museos y centros de arte. Entonces entramos en un programa de estos de emprendimiento, estuvimos seis meses desarrollando la idea, haciendo planes de negocios, haciendo canvas y todas estas cosas chulas. Lo ganamos. Me fui a Silicon Valley una semana gastos pagados. Y luego nos enfrentamos a la realidad de que eso no iba a ir a ninguna parte. Después incluso de ganarlo, después de todo eso. Porque nos enfrentamos a la administración pública y con la visión que nosotros teníamos de lo que queríamos que fuese no solo una implantación en un centro, sino todo un ecosistema, era imposible. Tenías que lidiar con varios centros de arte. Te dabas cuenta de que todos los centros de arte, prácticamente todos,

el 99% tienen pérdidas y se financian mediante la administración. Entonces las decisiones no las tomaban ellos, era un follón. Entonces dijimos, bueno, pues nada, podríamos haber virado hacia retail o hacia restauración, pero preferimos dejarlo. Entonces ahí me di cuenta, luego vas conectando puntos y te das cuenta de dónde salen los proyectos. Ahora hago todo lo contrario a lo que hice. En vez de estarme seis meses planificando una idea y rellenando planes de negocios y haciendo cálculos de cuánto ganaremos en tres años y todo eso, ahora hago un enfoque totalmente distinto e intento lanzar cuanto sea antes, o sea, cuanto antes, un producto mínimo viable, ponerlo en el mercado y obtener feedback de lo que hice.

[22:27] Conversación

Porque es la única validación que es posible. Fíjate que a estas alturas es cuando conectas los puntos, como decía Joss. Entonces cerráis Arti y ¿luego qué pasa? Intentando llegar a sin oficina, ¿eh? Sí, es que es un jaleo. Luego viene mi época Maker, ¿vale? Mi época Maker, me voy a Madrid, me saco el título de arquitecturas interactivas, era un concepto novedoso en habla inglesa, la arquitectura interactiva. Tengo el dominio en arquitecturainteractiva.com, de hecho. Estudio un título, me enseñan… ¿No tendrás guide.com? Porque hace un montón que voy detrás de él, ¿no? Sí, lo quiero, lo quiero. Bueno, perdona, sigue, sigue. Y entonces aprendo a programar en Python, empiezo a tocar con Arduino, con Raspberry, empiezo a tocar todo esto para intentar mezclar la tecnología, que es algo que me apasiona también, con la arquitectura, con lo que había estudiado.

Me gusta, lanzo también otro proyecto con un amigo, pero llega un momento en que digo, esto me va a llevar hacia una vida en la que, bueno, pues tendré que tener un sitio donde experimente, cacharré con muchas cosas, tenga que tener un taller, por así decirlo, algo físico, ¿no? Era algo como muy presencial, tenía que hacer instalaciones. Y luego, por otro lado, estaba la vía de trabajar con un portátil y volver al diseño web que aún había mantenido, a algún cliente y aún estaba haciendo cosillas, y tener la más libertad de movimiento, ¿no? Entonces fue una época difícil en mi vida en la que tuve que elegir entre una de las dos. En algún sitio he leído que dices que te consideras minimalista, ¿no?

[24:29] Conversación

Y dices, eso significa que poseo menos cosas que la mayoría de personas y prefiero invertir mis recursos en experiencias, conocimientos y personas. Muchos nos consideramos minimalistas, yo también, pero hay infinitos niveles de minimalismo. El tuyo, ¿tú dónde estás? O sea, para que nos hagamos una idea, ¿qué significa que tienes menos cosas que la mayoría de las personas? Bueno, lo primero es que minimalismo no solo es en cosas, ¿no? Para muchos el minimalismo es un minimalismo existencial y engloba muchas más cosas que las posiciones. O sea, significa también menos contactos o menos gente a tu alrededor, menos información y no estar tan saturada de información, pero también se asocia mucho al tema de las posiciones, ¿no? Para mí, yo soy de los que piensan que cada uno define el minimalismo, el nivel de minimalismo, y tampoco lo veo como un nivel,

como una escala solo de 0 a 10, sino que ya digo, hay muchos ámbitos de nuestra vida en que podemos ser más minimalistas o menos dependiendo de lo que nos realice, de lo que nos haga sentir bien y nos haga felices. Para mí, el minimalismo en cuanto a posiciones significa que no tengo casa, no tengo coche, creo que lo más caro que tengo es mi portátil. ¿Quieres decir que estás de alquiler? Sí, claro, claro. Ah, vale, vale. O sea, no poseo… Coño, digo, joder, este tío sí que es minimalista de verdad. No, no poseo casa, no poseo coche. Si necesito un coche, lo alquilo, ¿no? Y lo más caro que tengo es mi portátil, lógicamente, mis herramientas de trabajo. Yo creo que el minimalismo viene de tanto moverte, ¿no? Y no me refiero solo a la parte esa del viaje nueve meses, que también,

o sea, viajé solo con una mochila de las que llevas en un avión sin facturar, sino pues el haberte ido de Erasmus, ¿no?

[26:31] Conversación

Con una mano, o sea, el haberte mudado tantas veces. He vivido en Noruega, en Japón, pero también en Valencia, en Madrid, ahora en Murcia y he viajado mucho. Entonces, cada viaje que das o cada mudanza que haces, te das cuenta de todo lo que te lastran las posesiones, ¿no? Entonces, al final, quieras que no, pues vas teniendo cada vez menos. Y tenemos la suerte, o al menos yo tengo la suerte, de trabajar en algo en lo que no tengo que impresionar a nadie. No me tengo que vestir con un traje a medida, no tengo que cambiar de camisa, no tengo que impresionar a nadie, no tengo que ir a un trabajo con un Rolex o con un coche de alta gama, ¿no? Entonces, en el tema de la roba, por ejemplo, soy superminimalista, ¿no? Y con todo intento que todo me aporte una funcionalidad

sin tener que impresionar a nadie. Cuando dejas de entrar en ese juego, es precioso, ¿no? Llega un momento en el que, porque en el momento en que tú juegas en esa liga de impresionar y decir, pues, venga, pues me compro esta camisita de marca porque tiene este logo y así impresiono. Siempre va a haber alguien por encima tuyo, siempre vas a querer impresionar más, siempre. Entonces, empiezas en un círculo de más y más donde nunca vas a estar satisfecho, ¿no? Entonces, en mi caso, yo creo que lo mejor es dejar de participar, ¿no? Y en el momento que dejas de participar y lo dejas claro, es como que no tiene sentido gastarte cuatro veces más por algo que a quién le aporta más. Otra cosa es que te aporte algo más, ¿no? Te aporte algo de funcionalidad extra o que sea de fabricación sostenible

o todo esto, ¿no? Pero, de verdad, por una marca para impresionar a otras personas, es algo que no me cae en la cabeza. Sí. No, a mí tampoco, pero yo lo respeto. Seguro que sus argumentos tendrán. Alguien que se compra, no sé, un traje de 3,000 euros, seguro que te dice, y además yo conozco gente que se los compra,

[28:32] Conversación

que, bueno, que es muy cómodo y que, pues, no sé, yo qué sé, con uno barato, pues, a lo mejor cuando te sientas te molesta, no sé, te dirán cosas así. Pero, bueno, que yo soy como tú, que yo voy en camiseta y ahora mismo en pantalones cortos, o sea, soy exactamente igual. Pero, bueno. Pero todo respetable, de verdad. Me gusta mucho la reflexión. Todo súper respetable. Es lo primero que no, nunca criticaría eso. Y cuando escribo mi blog o hablo de esto en el podcast, siempre lo hago desde una perspectiva muy humilde de, oye, esto es lo que hago yo. Y lo digo, lo hago público no como, no para cambiarte de opinión, sino simplemente para que tengas una opinión más, ¿no? Porque eso ha pasado conmigo. Yo no me hubiese ido de, yo no hubiese hecho un gap year o un

año sabático viajando por el mundo si alguien no hubiese puesto esa semilla en mí. No quiere decir que alguien me dijo, hazlo, sino que yo lo leí y dije, ostras, esto es una posibilidad, ¿no? Entonces, todo lo que hago, todo lo que digo es desde una perspectiva de, eh, esto es una posibilidad, ¿no? Cógelo o déjalo. Bueno, a ver, ahora voy a hacer una pequeña pullita porque tú vas así de que eres nómada, que viajas mucho y tal, pero yo últimamente todo el puto día te veo en Murcia con los patos. ¿Qué coño haces en Murcia? Pero escúchame, Víctor, ¿tú no te has enterado de que estamos en una pandemia y que estamos en cuarentena? No, no, perdona. Yo ya seguía tu primera temporada de Sin Oficina del podcast y estabas todo el puto día ahí con los patos,

con el río ese que tenéis ahí. Es verdad. Y bonito todo. Es verdad. ¿Qué pasa? ¿Qué pasa con Murcia? ¿Qué pasa? ¿Qué haces? Estoy más asentado ahora en Murcia. De hecho, ya no me defino como nómada digital. Perdona, llevamos 31 minutos y aún no hemos llegado a Sin Oficina. Tenemos que llegar ya prontito a Sin Oficina. Va, explícamelo de Murcia y pasamos a Sin Oficina. Venga, en Murcia estoy por mi pareja y estoy más asentado. Es verdad, ya no me defino como nómada digital porque no tiene sentido, ya no voy dando de bote en bote, sino más bien pues tengo una base y viajo mucho. Eso sí, viajo mucho. De hecho, ahora mismo debería estar en Kazajistán. Tenía planeado un viaje súper chulo de tres meses por

[30:34] Conversación

Centroasia, por todos los están y, bueno, si te cuento, chulísimo, me hacía un montón de ilusión. Pero, bueno, pues todo se ha ido a la mierda y ya no estoy ahí. Pero, bueno, tengo Murcia como base, sí. Ese es el tema. En otro sitio he leído que has estado en 40 países. Y me ha llamado la atención porque, ¿qué haces? 45, vale, pues tienes que hacer un update en algún sitio. En tu web creo que pone 40. ¿Esto cómo lo haces? ¿Llevas un control, hay alguna app o algo para contar los países donde has estado? Me gustaría, antes había una, pero luego la compró Facebook y se la cargó. Y a mí me gustaría tener una app de aquello de apuntar todos los países en los que he estado. Pues fíjate, hay dos, ¿vale? La primera es Couchsurfing.

Tú tienes en el perfil que poner los países donde has estado. Y ya está, y lo mantienes ahí. Y luego tengo aquí en mi despacho, tengo un mapa Mundi magnético. Se llama Magnético, la verdad es que está súper chulo. Y ahí anoto los viajes con puntos y rayas donde he estado. Y el tema de que cuántos países has estado, o sea, yo no lo tenía contado hasta que, bueno, pues me lo preguntaba bastante gente y dije, pues voy a contarlos. Y entonces los conté y son esos. Está bien. Bueno, es que cuando los cuentas, verdad que, bueno, a mí me pasó que cuando los conté, me decepcioné, ya no me acuerdo cuántos eran, pero me decepcioné porque pensaba que eran más. Es el rollo, joder, yo he estado en todo el mundo, yo he estado en todo el mundo.

Y luego los cuentas y salen muy pocos. Un notario al que vamos a veces, es viajante, pero de la hostia. Y él quiere, antes de morirse, estar en todos los países del mundo, creo que no lo conseguirá, pero no digo porque se muera pronto, sino porque es muy difícil estar en todos los países del mundo y de algunos no se puede ir. Pero el tío ha estado en 173 países. Es muy fuerte.

[32:34] Conversación

Tú sabes lo difícil que es eso. Sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí, sí. Sí, a mí también me decepcionó. Tienes que tener la pasta de un notario, evidentemente. A mí también me sorprende, o sea, cuando la gente dice, guau, cuántos países, ¿no? Yo digo, joder, sí, casi 200, ¿no? Pero es verdad y por eso no me gusta tanto el hecho de contar, el hecho de tachar y venga, pues una banderita más, ¿no? Porque eso te priva de, oye, de viajar donde realmente quieres viajar, ¿no? Y da la misma importancia a China con todas sus provincias, con todos los distintos que es una provincia de la otra o Estados Unidos, te lo compara con, yo qué sé, los países del Caribe. O sea, es que te vas al Caribe o te vas a la Polinesia y es

que cada isla es un país. Entonces, eso de intentar ir a Polinesia francesa. No he estado, no, no. Vale, pues muy aconsejable. Venga, vamos a llegar a sin oficina, Osco, por favor. ¿Cuándo surge la idea? Pues surge cuando, después de vivir en Madrid, bueno, decido eso, decido irme por el lado de la libertad de movimiento, dejo la parte maker. Entonces, bueno, nos venimos a vivir a Murcia, mi pareja y yo. Y aquí en Murcia, bueno, el primer año pues lo paso mal porque no era mi ciudad. Yo soy de Valencia, he vivido, parte de mi vida en Valencia y ahí es donde tengo mis amigos. Y aquí en Murcia no conocía a nadie, no tenía compañeros de trabajo. ¿No a Emilio Cano? No, tío, no le conozco aún, no le conozco aún. No me jodas, vives en Murcia y no has ido a hacer una cerveza

con Emilio Cano, pero eso es pecado. Ya lo sé, ya lo sé, tengo que decirlo. Mira, me lo voy a apuntar, me lo voy a apuntar. No, pero te está escuchando, ahora mismo él te estará escuchando. O sea, mira, aquí ha nacido un amistad. Emilio, tenemos que quedar, tenemos que quedar, tomarnos unas marineras, unas Estrella Levante de cabeza. Sí, además, además, fue él quien me recomendó, cuando empecé la primera temporada del podcast, fue él quien me recomendó, por él conocí la aplicación de Backpack Studio, con la que grababa en el móvil.

[34:37] Conversación

O sea, que le debo la primera temporada de, o sea, que esas primeras cervezas van a ir de mi cuenta, Emilio. Muy bien, venga, sin oficina. Y entonces, bueno. El primer año lo pasas chungo. Lo paso chungo porque no tengo compañeros de trabajo, no tengo tal, además, tampoco compañeros de universidad, porque no era lo que había estudiado, el tema del diseño web. Y digo, tío, aquí como freelance, la gente como, o sea, no tengo a nadie con el que apoyarme, ¿no? Empiezo a entrar en comunidades, en grupos de Facebook y tal, o grupos de Telegram que no me llegan a, porque hay mucho spam, hay mucho ruido, hay mucho tal. Y digo, lo bien que estaba yo en un coworking en Madrid, rodeado de emprendedores y todo esto, ¿por qué no puedo encontrar aquí lo mismo, no?

Y incluso se me pasó por la cabeza crear un coworking físico, pero eso me anclaba muchísimo, ¿no? Entonces dije, ¿por qué no cojo un coworking, la filosofía de un coworking físico, lo que ocurre, el tema de la comunidad, de los eventos y tal, y lo traslado online? Y lo intento replicar online. ¿Y eso, tuviste alguna otra idea? ¿Eso existía ya? No, eso no existía. De hecho, digo lo de que es el primer coworking online en habla hispana, por simplificar, pero no había nada igual en el mundo. Sí que había comunidades privadas, pero lo que diferencia un poco ese oficina es que intenta trasladar la filosofía de, o sea, replicar lo que es un coworking físico, pero online. Ya. ¿Conocías Nomad List? Sí, claro, estoy en Nomad List. Claro, claro, claro. Bueno, ¿tiene alguna similitud? No tiene nada que ver, pero bueno,

en algunas cosas se parece, ¿no? Se podría parecer, vaya. Nomad List. Que no tiene nada que ver, ¿eh? Una cosa es un coworking y la otra es para viajar en Nomada por el mundo. Claro. Y se van haciendo consejos de los países en los que se vive mejor, en los países en los que se trabaja mejor, etcétera. Totalmente. O sea, Nomad List es el referente. Pero a lo mejor fue algo de inspiración. Sí, sí. Nomad List, WeChat, o sea, hubo muchas inspiraciones. Product Hackers, no, Indie Hackers. Además, perdón, este tío, el de Nomad List, Indie Hackers. Este tío, si no recuerdo mal, hace un año o así o un año

[36:38] Conversación

y medio yo leí que ya estaba facturando más de un millón de euros al mes. Ah, no, al mes no, te has pasado, te has pasado. ¿Sí? ¿Al año? No, no, hace unos años, hace pocos años, puso lo de 50,000 al mes. De hecho, tiene una entrada de blog que son 50,000 al mes y lo lleva todo él solo. O sea, es una, o sea, sigue siendo una pasta. Sí, perdón, perdón, no sé, no sé de dónde lo he sacado, sí. Ahora estoy leyendo algo, 30,000 al mes, sí, sí, perdón. Sí, con Nomad List, más luego 20,000 con Remote OK. Sí, sí, o sea, Peter Levers es para mí uno de mis top referentes y sí, Nomad List, lo que pasa es que Nomad List, o sea, Sinoficina no pretende ser Nomad List porque en Nomad

List tiene una base de datos enormes de ciudades y esto es más enfocado a la parte de comunidad. Algo que en Nomad List falla precisamente es la parte de comunidad, es donde me he centrado más con Sinoficina. Explícanos qué es Sinoficina, qué, cómo nació, qué fue al principio, qué era, porque ¿de qué año estamos hablando? Septiembre de 2018, hace un año y medio lo lanzó. Vale, joder, pues es que súper poco, en muy poco has hecho una cosa muy guay que conoce un montón de gente, tío, muchas felicidades. Te lo agradezco. Entonces, ¿qué fue al inicio y qué es ahora Sinoficina? Al inicio fue pues esa locura de, bueno, comentarlo a la gente, ¿no? Lo que ya no cometí ese error de crear algo que luego nadie iba a necesitar, sino hablé con muchos freelance,

con emprendedores online y les dije, oye, esto tiene sentido. Algunos, o sea, yo lo que verificaba era un poco el problema que tenían, ¿no? Porque cuando les decías a alguien, oye, esto es lo que quiero hacer, te decían, nadie va a pagar por comunidad, y menos en España, ¿no? Nadie va a pagar por comunidad. Es como si ahora te dijesen, nadie va a pagar por escuchar un podcast, ¿no? Pues tú piensas, no estoy tan seguro, vamos a probarlo. Si realmente lo justificas aportando el valor por lo que la gente paga, yo creo que sí, ¿no?

[38:39] Conversación

Además, ahora estamos más acostumbrados, ¿no? A pagar por Netflix, a pagar por GuideDoc, a pagar por Spotify, o sea, ya se entiende, ¿no? Y entonces, bueno, pues fue lanzarlo, lo lancé en un webinar, no tenía nada, solo tenía la parte web. Lo lancé y dije lo que iba a hacer. Expliqué lo que iba a ser sin oficina, ¿no? Entonces, se apuntaron varios locos, Fool's Friends and Family, ¿no? Se apuntaron varios locos. Quién era, quién era, a lo mejor los conocemos. ¿Te acuerdas de alguno de los nombres del principio? Sí, yo recuerdo, además, lancé una oferta Lifetime de 150 euros y me acuerdo que fueron seis personas las que lo adquirieron, ¿no? Que fue, que en ese momento era una locura porque, claro, no había comunidad y tenía que llegar a un mínimo de comunidad para que eso funcionase, ¿no?

Tú no pagas algo sobre todo por comunidad porque sí, hay formaciones, claro, sin oficina son dos pilares, ¿no? La parte de comunidad y la parte de formaciones y eventos online. Pero, joder, tú llegas a un coworking online esperando conocer otros profesionales y hay cinco personas, pues, es un bajón. Entonces, lo pasé bastante mal con ese lanzamiento porque era como tengo que llegar a un mínimo, pero llegué a ese mínimo, ¿no? Empezamos siendo 40 personas. Y a partir de ahí, pues, fue creciendo sin invertir un duro en publicidad, fue creciendo mucho con el boca a boca, con contenido, con mi propia newsletter, con luego con el podcast. Y fue creciendo hasta, pues, de los 40 primeros hasta ahora que somos casi 400. Y ¿cuáles son los problemas más gordos de un negocio de estas características? Porque yo comienzo a darle vueltas y se me ocurren algunos

[40:40] Conversación

problemas, ¿no?, que te habrán surgido. ¿Qué es el pain más doloroso de un negocio de estas características? El pain más doloroso es darte cuenta que no es escalable. El pain más doloroso, eh. Atención, eh. Ostras. No, no, lo he dicho yo, lo he dicho yo. El pain más doloroso. Es verdad. Porque, claro, si dices el dolor más doloroso, redundante. Pero si dices el pain más doloroso, eso cuenta como redundancia. No, no, fatal, fatal. Pero ya nos hemos entendido. Yo creo que fue el darte cuenta de que no eres calable, ¿no? O sea, todo el mundo piensa que, buah, que guay te montas algo con pago recurrente y te tiras ahí en una playa de Tailandia a dormir la siesta, ¿no? Y nada más lejos de la realidad porque el tema de, o sea, cuando tu producto principal o el valor principal es la propia

comunidad, tienes que estar ahí, tienes que ser el primero en responder muchas veces, sobre todo al principio, ¿no? Hasta que ya coge cierta atracción al principio tienes que estar mucho, tienes que estar mucho ahí. Tienes que emplear muchas horas. Yo recuerdo, a partir de ese septiembre de 2018 hasta marzo 2019, trabajar 12 horas al día, 7 días a la semana. ¿Pero qué hacías? ¿Dinamizabas? ¿Preguntabas cosas? ¿Hacías que la gente hablara o qué hacías? Eso solo es la parte de la comunidad. Pero luego estaba el gestionar las sesiones de formación, el hacer marketing, el hacer contenido, el mejorar la propia herramienta, la sala, la propia página web, ¿no? El ir mejorándolo dentro de la propia comunidad, pues eso, dinamizar, moderar, generar debates, o sea, hay muchísimas cosas que, o sea, se te va el tiempo, ¿no?

Y hasta que no aprendí a delegar y entonces empecé a meter a más gente en el equipo, fue duro, fue duro. Y además, y luego te das cuenta de que la comunidad no es tan

[42:40] Conversación

escalable, ¿no? O sea, no es simplemente creas, pues como Joan Boluda, ¿no? Creas unos cursos y, bueno, pues tienes a gente haciendo el soporte, ¿no? Pero es muy escalable, es muy escalable. Dentro de la comunidad, ¿en qué momento deja de ser comunidad? Claro, ¿en qué momento deja de ser comunidad y pasa a ser red social? ¿Eso qué? ¿Habrás dado mil vueltas a eso? ¿Qué has decidido? ¿Qué tienes en mente? El límite serán 500, 500 usuarios. Ah, has puesto un límite. Sí, sí. Ahora estamos a punto de los 400 y llegaremos a 500. Y entonces veremos, veremos, tengo algunas ideas, pero no va a haber más de 500 en ese grupo de Slack. Claro. Porque no tiene sentido. Ah, ahora estás cobrando 20 euros al mes, ¿no? Sí, 20 euros al mes o 15 si se paga el anual, sí.

Deja de tener sentido en el momento que, o sea, pasa a ser una red social si lo único que hace es, oye, pues, o sea, publicar tus cosas, hacer, o sea, si no hay un sentimiento de comunidad, no tienes a la gente que, oye, te ayuda desinteresadamente, se alegra por tus éxitos. Entonces es importante el acotarlo a un número en el que para todos sea posible conocernos. Además, bueno, a ver, a lo mejor vosotros habéis tenido suerte y no ha sido así, pero en todo proyecto donde hay gente y en todos los proyectos hay gente, hay algún problemilla siempre, ¿no? Porque, bueno, la gente es como es que la gente, ya sabes cómo es la gente, ¿no? ¿Habéis tenido algún problemilla con la gente en su oficina, Bosco? Pues, fíjate, a ver, problemilla serio, ninguno.

Sí que es verdad, por ejemplo, que cuando yo empecé esto, bebía mucho de, o sea, la gente que entró al principio era gente que me seguía de la newsletter, del blog y era gente que conectaba mucho con mis valores y con, no sé,

[44:43] Conversación

una, pues, quizás una filosofía de muy maker, de crear, pero también de colaborar, ¿no? Entonces, esa filosofía se fue manteniendo, había un buen rollo tremendo y llegó un momento en el que, recuerdo un momento en el que entró mucha gente de golpe y yo tuve que cerrar las puertas, ¿no? Porque quería que hubiese un límite de entrada que no hiciese que se perdiese la filosofía, ¿no? La cultura que había creado. Tú imagínate si somos 50 y de repente entran 20 personas nuevas o 30 personas nuevas, tanta gente nueva puede cortar las dinámicas que ya existen, puede, entonces, puse un límite de entrada, ¿no? Durante un tiempo. Luego, a medida que éramos más, pues, ya se mantenía esa cultura bien y si había alguien, que sí que lo hubo, alguien que, pues, que venía con las intenciones equivocadas o pensando que esto

era otra cosa y que aquí la gente le iba a enseñar a ganarse, a ganar dinero rápido y gratis en internet y todo muy fácil y le iban a solucionar la vida, pues, pues, esta gente enseguida se daba cuenta de que no encajaba ahí y se daba de baja y se daba baja al mes y ya está, y salía. Entonces, no hubo ningún problema serio. Sí que he tenido una hace poco, ¿no? Con un miembro y esto me encantaría que lo hablásemos o me encantaría hablarlo también en un podcast, ¿no? El que cuando te expones tanto en el público, de repente la gente espera de ti que, no sé, espera de ti algo, ¿no? Que siempre estés de buen humor o a lo mejor o que siempre, o que no hayan nunca malentendidos por chat o y los

hay y ya está y te puedes equivocar o pueden haber malentendidos y si no hay voluntad por las dos partes de conciliarse o de arreglar eso, pues, pues se puede joder, ¿no?

[46:45] Conversación

Yo recuerdo hace poco, hace unas semanas, un chico con el que tenía buena amistad que me dijo, tío, has cambiado y ya no eres el mismo de antes y, bueno, y canceló y se fue, ¿no? Y te quedas como, o sea, estás muy expuesto, eres muy vulnerable a los comentarios. No sé si te pasa a ti. Puedes recibir 100 comentarios positivos y a lo mejor uno negativo te fastidia la semana, cosas así. Sí, sí. Ya estás más curtido, ¿no? Es que, claro, yo suelo decir siempre las cosas que pienso y entonces muchas veces cosas que pienso molestan a la gente y, sí, estoy muy curtido. Pero sí que es verdad que, evidentemente, un comentario malo influye más que 100 buenos, eso es así. Y es una mierda, pero, bueno, es así, sí. Pero, bueno, oye, pasar de, o sea,

tenemos que pasar de estas cosas y ya está. Y lo de que has cambiado y de eso siempre, eso siempre te lo dirán, a mí me lo han dicho toda la vida, llevo toda mi puta vida cambiando, pero no pasa nada. Oye, no sé si sois transparentes, ¿explicáis, por ejemplo, cuánto facturáis cada mes vosotros? Pues no lo hacemos, pero lo puedo hacer perfectamente. O sea, no hay. Para no gastar el reto, cualquier cosa, ¿no? Cualquier cosa, Victor. Pero, mira, fíjate, eso del Open Metrix es una cosa que me estaba planteando. No sé si afectará positiva o negativamente porque, bueno, pues la gente se imagina cosas o que estoy aquí tirando billetes desde un lambo, pero, bueno, entonces, no sé si será bueno o malo, pero lo voy a hacer. Voy a hacer próximamente con el podcast que estoy empezando

otra vez la segunda temporada. Aquí no lo vas a hacer, Bosco. Ah, sí, si quieres, sí, ahora mismo, vale. Bueno, tienes dos opciones, o me respondes o gastas el reto. Te respondo, te respondo. ¿Cuál es la pregunta? Que cuánto facturas al mes. Entendiendo solo lo que proviene de Sinofilina, no otros proyectos o el trabajo puntual con clientes.

[48:45] Conversación

Vale, pues ahora mismo lo que veo en mi dashboard de Google Data Studio es que la parte de mi embresía está dando unos alrededor de 3,500, 3,600 euros al mes. Y si le sumamos los patrocinios de la newsletter, si lo consideramos eso como parte de Sinofilina, porque la newsletter es de Sinofilina, estas suman entre 300 y 600 euros, lo que quedaría alrededor de los 4,000 euros mensuales. Esto, lógicamente, sin contar impuestos, gastos, equipo, colaboraciones, todo eso. Vale, yo cuando he hecho números me ha salido un poco más. Supongo que es porque, bueno, he hecho como si todo el mundo pagara 20, pero entiendo que hay anuales. Claro, hay anuales que son 15. Luego, el precio anterior, desde septiembre del año pasado, lo cambié, entonces eran 10 euros al principio. Y últimamente has añadido gente al equipo, ¿no?

Cinco, he oído hoy en el podcast este que ahora hablaremos en seguida del podcast y ya cerraremos la entrevista. Cinco personas sois ya, ¿verdad? Sí, bueno, que dos son advisors, que son Corti y Luis Díaz del Dedo, que son unos cracks. Es una suerte poder contar con ellos, sobre todo en temas de growth, ¿no? Me asesoran un montón. Y luego, el primero que fiché fue a Vodan para la parte del diseño web, o sea, ha llegado un momento en el que yo ya tengo que aprender cosas nuevas que ya no sabía de diseño y desarrollo web. Y elijo, pues, bueno, meter a alguien y que lo hiciese esta persona, darle libertad total para, bueno, pues, para también proponer, ser proactivo y colaborar, no solo en hacer lo que le diga, sino también como parte del

equipo, ¿no? Y luego, la tercera fue María, que me ayudó muchísimo en el, cuando organizamos el evento presencial en diciembre del año pasado. Y ahora es la que lleva más la gestión de las sesiones,

[50:49] Conversación

busca a los expertos, expertas, las, bueno, lo prepara todo. Organiza los after works que hacemos los viernes. Y también estamos buscando una cuarta, estamos ahí con una cuarta persona para contenido y redes sociales, que es algo que, bueno, se me da algo peor. O no puedo dedicarle tanto tiempo. Muy bien. Y además, una de las cosas que haces, antes decías que no gastabas dinero en publicidad, etcétera. Una de las cosas que haces es un podcast en el que, bueno, pues, más o menos lo que hago yo, ¿no? Explicar cómo montamos el negocio, explicar nuestras cosas, etcétera, ¿no? Y yo la primera temporada la escuché toda entera. Tú es un podcast que hacías caminando por el río este de Murcia. ¿Qué río pasa por Murcia? El Segura. El Segura, claro. Y lo haces en directo, ¿verdad?

O sea, en directo. Te grabas como hace Emilio cuando va a trabajar, ¿no? Y en este tuit, volviendo al inicio, decías que querías darle una vuelta, ¿no? Y yo, como excusa para hacer esta entrevista, te decía, oye, pues, si tienes, pero oye, he visto que has publicado algo, ¿no? Entonces ya le has dado una vuelta, ¿no? A ver, ¿cómo será la segunda temporada? Lo siento, Víctor, no me podía aguantar. Y, bueno, me fluyeron ahí ideas. Y sí, en la primera temporada lo que hacía era, como Emilio, ¿no? Como tú dices, me grababa con el móvil yendo por el río o caminando, bueno, o en otra ciudad. Y tal y como salía, lo subía. Duraban algo así como 10 minutos, eran diarios. Y ahora lo que voy a hacer en la segunda temporada, que has visto en el tuit de hoy, el viernes,

es hacer eso mismo, pero mientras lo hago, hacerlo en directo en Twitter. Hacer un directo en Twitter. Y, oye, lo he hecho hoy y ha funcionado genial. Al final es hacer lo mismo que hacía, pero, bueno, pero grabándolo, ¿no? Y a la vez que grabas, interactúas con la gente que te

[52:49] Conversación

está viendo en ese momento, respondiendo comentarios. Entonces, me parece más cercano a los oyentes, ¿no? Porque si no tienes que esperar a que te escriban un comentario en el podcast y tal, obviamente no puedes hacerlo si te los preparas tan bien como tú, ¿no? Pero en mi caso, que los hacía ya haciendo eso, pues digo, venga, vamos a intentarlo, ¿no? Sí, está bien. Me gusta, sobre todo porque le añade este factor de que la gente te puede ir diciendo cosas y tú puedes ir contestando a las preguntas de la gente o lo que te digan en ese momento. Eso, sin duda, le añade valor. Y, evidentemente, a ver, yo siempre digo que un vídeo, si funciona en audio, es que no tenía sentido hacerlo en vídeo, ¿no? Pero, en tu caso, si tú tienes planes de hacer eso mismo

viajando, entonces si cada día o tanto en tanto te vemos en un sitio distinto, entonces está claro que sí que le añade valor. Y, además, bueno, pues es un experimento más. A mí me gusta. Yo seguramente lo seguiré escuchando en formato podcast, pero el día que vea que hay más acción, que valga la pena mirar una pantalla para verte, pues también lo veré. O sea, el día que me digas, estoy en Kazajstán y unos tíos vienen con las Kalashnikovs, bueno, pues ese día me pondré el vídeo. Eso no, seguro. ¿Sabes qué pasa? Yo. No, dime, dime. Lo que te iba a decir es que, al fin y al cabo, al menos como mi experiencia como usuario, como oyente, a mí lo que más me interesa es cómo tú haces las cosas y cómo te va y cómo haces crecer tu negocio y tus experiencias y

tus errores, ¿no? Eso es lo que más me gusta, ¿no? Evidentemente, lo otro, pues ya sabes que yo también hago muchas cosas raras con los formatos, etcétera, y me gusta experimentar. Pero a mí realmente lo que me enganchó de la primera temporada es eso. Y nada, no, tampoco, o sea, el brainstorming este que íbamos a hacer tampoco te iba a decir nada del otro mundo, o sea, sencillamente lo que hacías a mí me gusta. Y sí que es verdad que la utilización de esta herramienta,

[54:50] Conversación

pues, mola. Y además, como que hay rumores de que Twitter va por aquí, o sea, que incluso nos va a dejar hacer esto mismo que estás haciendo, pero solo con audio y con los comentarios de la gente, pero como audios en directo y subir audios. No sé si lo has leído, esto salió la semana pasada. Sí. O sea, que creo que vas bien encaminado. Sí, sí. De hecho, cuando lo he grabado en live, me permitía ponerlo en audio simplemente, no solo con vídeo. O sea, que sí, ya era posible. Sí. Ah, coño, coño, pues eso no lo sabía, pues eso es, ah, coño, pues no he oído en ningún sitio ya lo investigar. Fíjate, o sea, al final yo lo que me di cuenta cuando decíamos, no, a lo Bill Murray, es que nadie estaba haciendo esto,

pero que tenía sentido para mí, ¿no? Y yo creo que es importante el que cuando haces algo diferente, buscar algo que, oye, que tenga sentido para ti, que tienes razón. El contenido es lo más importante, ¿no? Pero decía, bueno, y si le puedo dar un poco de contexto aprovechando eso, que puedo estar viajando a un sitio, pero que en mi caso yo odio editar vídeos. Las veces que he viajado y me he llevado una GoPro o algo para grabar, es que luego no he editado. Me da muchísima pereza editar, ¿no? Entonces digo, bueno, quizás de esta manera está chulo el darle ese contexto, no ya solo el tema de los comentarios y la interacción, sino también el dar el contexto, ¿no? Al final, que dar el contexto a un contenido, a un contenido que va a ser el mismo y que tiene mucho que ver

con también con eso, con lo que tú haces, con esa primera temporada que nos enganchó tanto a todos de no es asunto vuestro de contar cómo lo hacías. Joder, eso fue un referente, ¿no? También para mí a la hora de lanzar el podcast. Conectamos muy bien con el tema de, pues eso, de la transparencia, de aprender, dejar que la gente aprenda con nuestros errores también y con nuestros aciertos. O sea que eso te lo agradezco, Víctor, que lo aprendí de ti también. Gracias, hombre. Si lo hiciera Bill Murray, seguramente acabaría

[56:50] Conversación

persiguiendo los patos, ¿no? Pero te seguiremos. Te seguiremos. Yo tengo muchas ganas. Me has dicho que comienza a ser lunes. O sea, cuando esto se emita ya llevarás unos cuantos episodios. Sí. Pues la idea es todos los lunes a las 7 de la mañana en el Twitter, en Twitter Live. Perfecto. Eso me gusta mucho que sea semanal y que no sea diario. A veces los diarios ya tienen su, o sea, en mi espacio para podcast diarios ya está muy reservadito y cuesta mucho que entre otro diario. O sea, yo ya tengo mis espacios, todo el mundo sabe cuáles son porque he hablado de ellos mil veces, me cuesta que entre. Entonces que sea semanal me mola. Y bueno, has pasado la prueba y te quedas los 50 euros. Entonces me vas a tener que hacer una factura, ¿vale?

Ya te pasaré los datos. Hablamos por correo y te paso la factura. Pero hazme alguna pregunta. Hazme alguna pregunta, Víctor. No, no. Sí, hazme alguna pregunta. Sí, vamos. Ahora quieres utilizar el veto. Claro, quiero utilizar el veto. ¿A qué se dedica tu pareja? Pues la veto, la veto, la veto. Venga. Vamos a darle a ONG, no la tengo que decir ahora, ¿no? Bueno, no, como quieras. Si la sabes me la dices y si no me lo dices luego. Yo hago todos los y además lo voy a ir. Algunas veces lo explico en Twitter, a veces no, pero en general lo voy comunicando en Twitter, ¿vale? Porque la gente como lo escucha ya sabe que tú has hecho la donación. No sabes a qué ONG, ¿no? O qué organización. No, no. Bueno, pues me lo dirás por correo, ¿vale?

Y ahora lo que sí que tenemos que hacer es que me tienes que dar un número entre el 1 y el 133, ¿vale? Porque sortearemos los 50 euros en formato de Amazon para alguien de los suscriptores de Nuestro Asunto Vuestro, que en estos momentos son 133 los que están pagando por estos podcast premium, ¿vale? Vale, ¿qué? Un número entre el 1 y el 133. Sí, sí, sí, no, estoy pensando en estadísticamente cuál debe decir más la gente. Es como que la gente elige a lo mejor entre el primer, entre un tercio. La gente es como es y 69 ha salido un par de veces. Claro, joder, el que sea el 69 o el 100, la verdad es que. No, porque va cambiando, claro, esa es la gracia, que va cambiando, no siempre es el mismo y además.

[58:50] Conversación

Ah, va cambiando, vale. Claro, comienzo desde delante, desde atrás, voy haciendo, ¿sabes? Sí, va cambiando. Claro, va cambiando porque alguien se da de baja o se puede dar de baja, de momento no ha pasado, pero alguien se puede dar de baja y entran nuevos. Entonces, comience desde donde comience. Es mejor que comience siempre desde delante y por eso lo hago así, pero comience desde donde comience. En principio, el 69 no siempre es la misma persona, ¿sabes? Pues vamos a premiar, ha salido el 1, ¿no? Varias veces, entiendo. No, nunca. Pues el 1 vamos a premiar. Hombre. Pues mira. Pues vamos a premiar al 1, ¿no? A ese primer suscriptor que se midió en tu locura. Ah, el 1, o sea, ¿no quieres el último? ¿Quieres el 1? Vale, vale. Es que quiero el 1, claro, vamos a premiar al 1.

Me parece que ya sé quién es. Espérate, y además seguramente los conoces porque yo creo que están en sinoficina. Si es quien me imagino, están en sinoficina. Espera, que estoy tirando estrés para, sí, señor. Es para la gente de. Ay, ¿lo has dicho? No, no lo he dicho, no lo he dicho, aún no lo he dicho. Ah, que digo que a 2 de los que has entrevistado están en sinoficina también, a Daniel Primo y a David Esteban. Pues mira, ahora les ha tocado a alguien que creo, de hecho sé seguro que también están en sinoficina, y es Bicicleta Estudio. Hombre, sí, sí, sí. 25 para cada uno. Qué bueno, qué bueno, qué bueno. Sí, sí, sí, sí que les ha tocado cosas. Yo creo que Nordic Wire les ha tocado cosas, sí. Bueno, ya sabéis que el número 1, entonces comienzo con el 1.

Pues merecidos, porque los Early Adopters son oro. Muy bien. Bosco, oye, ha sido un placer hablar contigo, creo que ha sido una conversación muy interesante, espero que lo haya sido igual de interesante para la gente que nos escucha. Y un abrazo muy fuerte, te deseo lo mejor. Y siempre que necesites algo, ya sabes dónde estoy. Si te puedo ayudar, pues ya sabes dónde estoy, ¿vale? Un abrazo, de verdad. Muchísimas gracias, Víctor. Lo he pasado genial. Y un abrazo también a los que nos habéis escuchado. Chao.

Menciones y recursos del episodio

  • Bosco Soler: arquitecto, creador digital y fundador de SinOficina.
  • SinOficina: coworking online de habla hispana basado en comunidad, formación y eventos.
  • Product Hackers: comunidad y empresa cuya gala propició la primera conversación larga entre Víctor y Bosco.
  • Universitat Politècnica de València: universidad en la que Bosco estudió Arquitectura y desde la que viajó a Japón mediante una beca.
  • Trondheim: ciudad noruega donde Bosco vivió durante su Erasmus y trabajó como guía turístico.
  • Nagoya: ciudad japonesa donde realizó su proyecto final sobre arquitectura y cultura japonesa.
  • Arti: proyecto que utilizaba balizas de proximidad para mejorar la experiencia en museos y centros de arte.
  • Python, Arduino y Raspberry Pi: tecnologías que Bosco aprendió durante su etapa de arquitectura interactiva.
  • Couchsurfing: plataforma que utilizó para alojarse durante sus viajes y llevar un registro de los países visitados.
  • Nomad List: plataforma para nómadas digitales que sirvió como una de las referencias de SinOficina.
  • Remote OK: plataforma de empleo remoto creada por Pieter Levels.
  • Pieter Levels: emprendedor independiente y creador de Nomad List y Remote OK.
  • Indie Hackers: comunidad internacional de emprendedores y creadores de productos digitales.
  • Slack: herramienta utilizada como espacio de conversación para la comunidad de SinOficina.
  • GuideDoc: plataforma de documentales por suscripción creada por Víctor Correal.
  • Netflix y Spotify: ejemplos de servicios que normalizaron el pago periódico por productos digitales.
  • Joan Boluda: emprendedor citado como ejemplo de un modelo de formación online escalable.
  • Google Data Studio: herramienta desde la que Bosco consultaba las métricas de ingresos de SinOficina.
  • Emilio Cano: podcaster murciano mencionado como referente del formato grabado mientras se camina.
  • Backpack Studio: aplicación móvil utilizada para grabar la primera temporada del podcast de SinOficina.
  • Twitter Live: formato elegido para emitir en directo la segunda temporada del podcast.
  • Daniel Primo, David Esteban y Bicicleta Estudio: miembros de SinOficina mencionados durante el sorteo final.

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