En este episodio Carles Caño toma el micrófono para explicar por qué las historias no son simples «batallitas», sino una de las formas más poderosas y humanas de comunicar, enseñar y conectar con los demás.
A partir de los episodios en abierto de Víctor Correal, construye una guía práctica de storytelling para comunicar mejor: cómo encontrar historias relevantes, darles forma, contarlas con intriga y perfeccionarlas después de comprobar la reacción del público.
Si quieres aprender de conversaciones que convierten experiencias reales en ideas útiles, en No es Asunto Vuestro Premium encontrarás más ejemplos, recursos y decisiones contadas desde dentro. → Apúntate al Premium
Lo que vas a escuchar
- Por qué las historias no son un adorno: forman parte de nuestra manera de interpretar, recordar y compartir el mundo.
- La fórmula E igual MC al cuadrado: elegir, moldear, contar y continuar trabajando cada historia.
- Cómo crear un repositorio de historias: el hábito de recopilar experiencias personales, conversaciones y relatos encontrados en libros, documentales o redes sociales.
- El valor de mostrar la imperfección: por qué una historia con dificultades y momentos bajos suele conectar mejor que un relato donde todo sale bien.
- Preguntas que provocan buenas historias: cómo usarlas en entrevistas, reuniones, formaciones y conversaciones cotidianas.
- Cliffhangers y puntos de giro: recursos para crear intriga, suspender el relato y mantener la atención del público.
- La técnica del sujetalibros o sándwich: empezar y terminar con historias para envolver el contenido que quieres transmitir.
- Narración, escenas y diálogos: cómo interpretar pequeños momentos, variar la voz e involucrar al público.
- La importancia de iterar: observar las reacciones, eliminar lo que sobra y reforzar las frases que generan más impacto.
El episodio Premium de esta semana con Carles Caño
Carles Caño, formador y divulgador especializado en comunicación efectiva y mejora personal, convierte este asunto en una clase compacta de storytelling aplicado. Estas son algunas de las ideas concretas que desarrolla:
- El sistema para detectar y recopilar historias relevantes antes de necesitarlas en una charla, un artículo, una formación o un podcast.
- Las técnicas narrativas que permiten crear intriga sin complicar el relato, desde el cliffhanger hasta los saltos temporales.
- La diferencia entre explicar una historia y representar una escena mediante diálogos, pausas y cambios de voz.
- Las preguntas que ayudan a estirar una historia y descubrir los detalles que normalmente quedan fuera del primer relato.
- El proceso de revisión que permite mejorar una historia después de contarla frente a otras personas.
En el Premium hablamos cada semana con personas capaces de convertir su experiencia en ideas que puedes aplicar a tus propios proyectos. → Apúntate al Premium
Transcripción del episodio
[00:00] Conversación
Querido Asunter Premium, te voy a hacer una pregunta. Y quiero que la pienses antes de responder. ¿Por qué estás aquí? No, no me he puesto trascendental ni me refiero a tu propósito en esta vida. ¿Por qué estás escuchando este episodio ahora mismo en este momento? Pues por culpa de Victor Correal. ¿Está claro? Bueno, en realidad, por algo que Victor hace muy bien. Venga, vaya, ya quito la música. El 17 de septiembre, Victor Correal publicó en la comunidad Slack el siguiente mensaje. Hola a todos, ya lo comentaré en la newsletter, pero dejádmelo decir también por aquí. Supongo que es culpa de que no planteé bien la encuesta, pero estoy viendo que en algunos casos hay cierta confusión. Yo preguntaba sobre cómo mejorar la parte Premium de No es Asunto Vuestro. Muchos me habéis contestado reclamando más episodios con musiquitas e historias.
Eso es el No es Asunto Vuestro en abierto. No lo he dejado de hacer. Lo que hago ahora no sustituye a eso. Seguiré sacando episodios en abierto con musiquitas e historias, pero tengo que estar inspirado y tengo que tener tiempo para hacerlo bien. Tranquilos, que pronto sale uno nuevo. Estoy trabajando en él desde hace mucho. Y bueno, hubo algunas respuestas, como la de Miguel, que le dijo que es que lo de las musiquitas y esas historias, como tú dices, es que es la bomba, Victor. Y yo mismo le respondí, de hecho, estamos aquí por las musiquitas y las historias. Y esto es lo que hace muy bien. Sobre todo, el uso de las historias. Y de eso te quiero hablar yo hoy en este asunto mío. Soy Carlas Caño, formador y divulgador en temas de comunicación efectiva y mejora personal.
Y soy un flipado del storytelling. Por tanto, este asunto va de storytelling para comunicar mejor. Y de hecho, si quieres, para enseñar o formar mejor, si es que lo haces.
[02:01] Conversación
Y la primera idea importante es la siguiente. Pero antes te pondré un corte de audio de una entrevista que le hice a Víctor Correal hace unos años, donde le preguntaba si el audio era un recurso que no se estaba aprovechando suficientemente en el mundo del podcasting. Es que yo, podcast como el mío, no escucho muchos. En el sentido de que, claro, yo escucho podcast de tíos hablando sobre iPhones y tertulias y Emilcar y lo que sea. Entonces ahí no está justificado. Hacer lo que yo, los malabarismos con efectos y cosas que yo hacía ahí. Porque lo mío era más como una historieta. ¿Te has fijado? Lo mío era más como una historieta, en diminutivo, como despectivo. Y eso no solo lo hace Víctor, lo hacemos todos y todas. Y hay gente que le doy formación a profesores, a docentes.
Y una de las cosas, lo primero que les digo es esto que te estoy diciendo a ti. Usa las historias relevantes para enseñar. Y hay gente que me dice, no, sí, sí, cuando yo explico batallitas, normalmente veo que están más atentos. Que no son batallitas, que no son historietas, que son historias con H mayúscula, luces del neón y haciendo parpadeo. Y ese es el primer punto. Las historias no son un recurso comunicativo. Las historias no son una herramienta. Las historias es la forma humana de comunicarnos. Es algo esencial. Está por todos los lados. Mires donde mires hay historias. Estamos en un océano de historias. Las noticias son historias. Un partido de fútbol es una historia. Los cotilleos son historias. Nuestros pensamientos son historias. Las pedis, las series, los libros. Una buena formación es una historia.
Un buen podcast tiene historia. Hay mucha gente que dice que storytelling es el arte de contar historias. Es mucho más que eso. Storytelling es cómo le damos sentido al mundo. Storytelling es cómo vivimos el mundo.
[04:02] Conversación
Ya os había dicho que soy un flipado de esto, ¿eh? De hecho, un amigo que me recomendó a una gente para darles un curso de esto me describió así. Lo suyo con las historias raya lo patológico. Ve historias por todas partes. Pero ¿sabes qué te digo? Que no. Que yo no estoy loco. Que los locos sois vosotros. Los que no veis que las historias están por todos los lados. ¿Vale? Bueno, ese es el primer punto. Y es importante que sepas que tú ya eres storyteller. Tú estás contando historias en tu día a día. Todo el mundo lo hace. Es que si no, no serías un sapiens. Lo que puede ocurrir es que igual las uses solo en tu ámbito privado, en tu círculo de confianza, como decía Robert De Niro. Entonces, lo interesante es comunicar con historias no solo en ese ámbito privado, sino también en ámbitos públicos formales.
Por ejemplo, pues si tienes que dar una charla, si tienes un podcast, si escribes un artículo en un blog, si haces una formación, si escribes un libro. La idea es esa. Que en una reunión misma o, por ejemplo, en las redes sociales, yo he puesto pequeñas historias en comentarios de LinkedIn. Friki, sí, pero luego tienen ahí recomendaciones. Porque las historias nos conectan, transmiten valores. Es que no tengo tiempo para contar todas las ventajas que tienen, que son muchísimas. Lo que sí te puedo contar es la teoría de la relatividad. Es decir, de la cualidad de crear un buen relato. La fórmula es E igual MC al cuadrado. Empecemos por el principio. E de elegir. Las historias tienen el increíble poder de simular e inspirar. Y la mayoría de las veces, ni siquiera tenemos que usar mucha creatividad para aprovechar este poder.
Solo necesitamos estar preparados para detectar las buenas historias que la vida genera cada día.
[06:02] Conversación
Chip Heath y Dan Heath. Y esa es la primera idea. Elegir historias. Como estamos en un océano de historias, es relativamente fácil, pero hay que acostumbrarse. Las historias pueden ser personales, cercanas, que te ha contado algún conocido amigo, compañero, familiar. O lejanas, que has leído en redes sociales, has visto en un documental o has leído en un libro. Siempre es interesante incorporar historias y experiencias personales. El mismo Víctor Correal lo usa a menudo en sus episodios en abierto. También es verdad que usa otro tipo de historias que son lejanas, como el mítico con una cuerda. ¡Qué bueno! ¡Qué bueno, por favor! Si eliges historias personales, cosa que es muy recomendable, te recomiendo que elijas también historias imperfectas. Me explico. Da mucho asco cuando alguien cuenta una historia que todo le sale bien. Entonces, nuestra imperfección es lo que hace que conectemos.
Si tú cuentas alguna historia tuya, pasada, de algo que en su momento no te fue bien o pasaste por un momento bajo y lo haces de una forma genuina, conectas mucho más con la gente. Mira, yo no hace tanto he publicado un episodio en donde explico mi primera crisis de ansiedad cuando tenía 19 años y estudiaba en la universidad. No es una cosa de la que me enorgullezca, pero esto me permite luego hablar de otros temas relacionados y de cómo con el tiempo aprendí a superar ese problema. Como no tengo tiempo, te dejo un enlace en las notas del programa de un episodio que se llama Storytelling con humor es mostrar nuestra imperfección. Claro, para elegir historias necesitas tener un buen arsenal de historias y ahí viene un hábito que te propongo que adquieras a partir de ahora, que es recopilar historias.
Idealmente recopila una historia al día, pero si es demasiado para ti, pues recopila una historia cada dos días,
[08:04] Conversación
tres historias a la semana o una a la semana. Y te recomiendo que utilices alguna app de estas de seguimiento de hábitos y cada vez que lo hagas, lo marques y te sientas bien orgulloso o orgullosa de ti. Esto tiene un doble objetivo. Primero, pues crear ese, como dijo un oyente, ese reposistorio para que luego tú puedas elegir fácilmente. Y segundo, poner cachas tu músculo Storyteller. De hecho, en nuestro cerebro hay una parte que se llama el sistema de activación reticular que tiene muchas funciones, pero una de ellas es la de centrar la atención en aquello que te importa. Y es esto el responsable de cuando una mujer embarazada de repente ve embarazadas por todos lados, o cuando te has comprado un modelo de coche, pues lo empiezas a ver también por todas partes. Entonces, el simple acto de recopilar historias va a hacer que tengas una supervisión
y detectes mucho más fácilmente las historias y te vas a dar cuenta de que los locos son los demás. En el sexto sentido decían, en ocasiones oigo bozos, pues yo en ocasiones oigo historias. No, todo el rato veo historias. Y yo lo hago esto desde hace meses y la verdad va fenomenal. Te das cuenta cuando estás en una conversación con un amigo por teléfono, ostras esto y te lo apuntas un momento. Puedes apuntar simplemente lo que sería el título de la historia o un resumen de una línea o dos y luego si quieres, pues con más tiempo lo escribes con el ordenador para que no se te olvide. Más cosas que puedes hacer para obtener historias es cuando estés con otras personas, haz preguntas que evoquen historias como respuesta. Y esto, por ejemplo, si tienes un podcast y haces entrevistas, pues está muy bien.
Por ejemplo, pues en qué momento decidiste dejar tu trabajo de contable y emprender por tu cuenta. Y este tipo de preguntas, pues evocan una historia y eso está muy bien. Y esto lo puedes hacer también con personas cercanas en tu trabajo o familiares.
[10:04] Conversación
Y también puedes hacer una vez te empiezan a contar la historia, a veces se detienen bastante rápido o te cuentan solo una parte. Entonces tienes que hacer preguntas que estiren la historia, ¿de acuerdo? Porque igual se ha detenido, ha parado, la da por concluida y tú… Ah, bueno, ¿y cómo te sentiste cuando ocurrió esto tal? ¿Y qué es lo que viste? ¿Y qué ocurrió? Este tipo de cosas que lo que hacen es estirar la historia y seguramente acabas descubriendo cosas interesantes que se había dejado en el tintero. Ahora te contaré las otras letras de la fórmula de la relatividad. Pero antes decirte que yo durante muchos años simplemente me limité a contar historias. Es decir, elegía, evidentemente, y luego las contaba. Y no aplicaba ninguna técnica de storytelling como hace Víctor o ahora hago yo o hace otra gente, ¿no?
Que si cliffhangers, que si… bueno, este tipo de cosas, ¿no? Simplemente contaba historias. Y el hecho de contar historias ya me diferenciaba de un montón de gente que no las cuenta y que está castrando su humanidad. Así que, para elegir historias, siempre que tengas que comunicar o que enseñar, formar, hazte esta pregunta. ¿Qué historias relevantes puedo compartir en este contexto? Háceles reír, háceles llorar, pero sobre todo, háceles esperar. Charles Dickens La M es de moldear. Cuando a una historia le haces una serie de cambios, puede ganar un montón. Y aquí voy a compartir un par de cositas. La primera es crear intriga. En vez de contar la historia de cabo a rabo, pues la dejas suspendida en un momento interesante, que es el famoso cliffhanger. Y que nuestro amigo Víctor Correal, pues, hace un montón.
Y de hecho, usa tanto que él mismo se mete consigo mismo con una voz más grave diciendo ¡Oh, otro cliffhanger! Pues bueno, ese es un recurso fantástico.
[12:04] Conversación
Para eso la historia, una historia interesante, siempre tiene, como mínimo, un punto de giro, sino más, que es aquel momento en el que la historia toma un camino totalmente distinto, normalmente inesperado, ¿no? Se abre una puerta y entonces, si justo ahí lo dejas suspendido, pues, claro, la gente quiere saber más. Fíjate que en las series de televisión nos ponen la publicidad normalmente justo después de un punto de giro. Y nosotros nos quedamos ahí. Bueno, eso quién mira la tele, yo ya no la miro, ¿no? Pero bueno, entonces, algo tan sencillo como esto. Tienes una historia, encuentra un punto de giro interesante y ahí simplemente, pues, lo dejas suspendido y puedes contar otra cosa que tengas relación. Supongamos alguien que está dando una charla, por ejemplo, o un episodio de podcast. Pues empiezas con esa historia, con musiquitas si quieres, y luego lo dejas ahí y entonces empiezas a contar lo que sea
y luego al final, pues, lo retomas. Escucha episodios de Víctor Correal, del No se asunto vuestro en abierto, que eso es una gran escuela de storytelling, de verdad. O sea, ya los has escuchado una vez, como, mira, Humberto Eco decía esto, que hay dos tipos de lectores. El lector de primer nivel es el que, bueno, disfruta la obra y ya está, ¿no? Y pues mira, hay dos tipos de oyentes. El que disfruta los episodios de Víctor Correal, pero el lector de segundo nivel, o si quieres, el oyente de segundo nivel, es el que analiza y se intenta poner en la piel del escritor o del podcaster y cómo ha hecho esto y cómo me ha atrapado la atención aquí. Pues mira, coge alguno de los episodios que más te gusten de No se asunto vuestro
y fíjate lo que hace el cabroncete. O sea, empieza con una historia, la deja colgada, luego explica no sé qué, retoma la historia. Es maravilloso, es increíble. Y otra técnica que va muy bien, se le llama en inglés técnica Book End. Un Book End es un sujetalibros, ¿no? Cuando tú tienes unos libros, una estantería, pues pones a un extremo y en el otro para que no caigan. Entonces, esta técnica, que a mí me gusta llamarle técnica sandwich, pues consiste en empezar con una historia, luego pones tu contenido, conceptos o lo que sea, explicaciones,
[14:08] Conversación
y luego cierras con otra historia, ¿vale? Entonces, el pan serían las historias y los conceptos o lo que quieres explicar, pues ya que sé, cómo va el GuideDoc, por ejemplo, pues sería el jamón o el queso o lo que sea. Entonces, hay varias posibilidades. Que la historia inicial sea la misma que la final, ¿de acuerdo? Entonces, opción 1, puedes dejar un cliffhanger, como hace Víctor. Opción 2, puede parecer que la historia se había terminado, pero no, tenía una continuación. Esta me gusta mucho. Y opción 3, pueden ser historias diferentes, ¿de acuerdo? Este recurso, si os fijáis, también lo usa Víctor en su Asunto Vuestro en Abierto. Y como se me acaba el tiempo, te dejo un enlace en las notas del programa donde explico una técnica de viajar en el tiempo, porque a veces hay que romper la tiranía de la cronología.
La mayoría de las veces la gente explica una historia desde principio a fin. Y haciendo técnicas de storytelling de guionista, de escritor de novelas, puedes ganar mucho. Puedes empezar justo en medio de la historia antes de un conflicto, y luego viajas al pasado y empiezas. Bueno, flashbacks, flash forwards, te dejo un enlace por si te interesa. Deja de esconderte detrás de tu contenido. El público espera que tengas contenido. Lo que esperan es alguien que sepa cómo hacer que el contenido cobre vida. No solo quieren un mensaje, te quieren a ti en tu mejor momento. Doug Stevenson La C es de contar. Sergio dejó de estudiar a los 16 años. Buscó trabajo y entró a trabajar como peón en una empresa de coches. Con el paso del tiempo, aprendió de sus compañeros mecánica básica, y le asignaron nuevas tareas.
Un día resulta que tenía que revisar el nivel de la batería de una forgoneta. Necesitaba una linterna para ver el nivel, pero no encontró ninguna. Pensó en usar su mechero. ¿Qué creéis que ocurrió? Cuando encendió y acercó el mechero, la batería explotó.
[16:10] Conversación
Tras la explosión, me quedé ciego. Lo veía todo blanco. Al cabo de un rato, fui recuperando poco a poco la visión. Por suerte, no sufrí heridas ni me quedaron marcas. Esta historia la contó un alumno de un curso que di este verano para profesores de formación profesional. Y fue maravilloso cuando nos hizo esta pregunta. Y nos dejó en suspense un momento. Y de hecho, contestamos varias personas. Yo dije, por ejemplo, la liaste parda y hubo otra gente que contestó otras cosas. Entonces, cuando cuentas una historia, si es en presencial, bueno, yo lo hice en online, pero había gente ahí escuchando. Puedes hacer preguntas e interactuar con tu público. En este caso, preguntaron esto, pero tú puedes preguntar otras cosas. ¿Tú qué hubieras hecho? ¿Os ha pasado algo parecido alguna vez? Y luego, de hecho, preguntaron más cosas.
¿De quién creéis que fue la culpa del incidente con la batería? ¿Del trabajador? ¿De la empresa? ¿Del trabajador y de la empresa? Es un dúo muy bueno. Contar historias y hacer preguntas. Y te recomiendo que lo hagas siempre que sea posible. Si estás en un episodio de podcast y no tienes un público allí que esté en ese momento, puedes hacer simplemente preguntas retóricas y dejar una pequeña pausa. Y otra cosa para contar historias es que, cuando puedas, pues incorpora pequeños diálogos. Hay dos formas de narrar. Una sería el modo narración, que es cuando explicas, pues, Sergio dejó de estudiar, busca trabajo, ¿no? Es descriptivo, es en pasado. Y luego está el modo escena, que básicamente es interpretar una situación. Es decir, es como si hubiera unos actores que están delante de un auditorio representando una obra de teatro.
Y ahí hay una cuarta pared. Es decir, es como si el público no estuviera. Tú estás interpretando un personaje, puedes cambiar un poco la voz, puedes cambiar tu postura un poco. Y es interesante cuando cuentas una historia, evidentemente, el modo narración predomina,
[18:13] Conversación
pero incluir algunos momentos de escena. Y esto lo haces en tu día a día, cuando tienes una conversación con amigos. E incluso cambias la voz. Bueno, pues esto, si un día haces una charla o un episodio de podcast, pues, haz esto también. Incluye pequeños momentos de escena, pequeños diálogos, haz variaciones de la voz. Si estás en presencial o online con una cámara, pues, incluso, si hay un diálogo entre dos personas, puedes ladearte ligeramente hacia la izquierda cuando hablas tú, y luego te ladeas ligeramente hacia la derecha cuando te responde la otra persona. Si a eso le añades un pequeño cambio de voz, pues, mejor que mejor. Tienes que sacar la historia delante de otras personas y luego volver a trabajar en ella solo. Ponerla delante, traerla de vuelta, sacarla y ponerla delante, traerla de vuelta, sacarla.
Si no lo has hecho seis veces, no va a ser una buena historia. Dios sabe que las iteraciones deberían ser una especie de religión. Soren Wheeler. La última C es de continuará. Porque una buena historia no termina cuando la has contado. Puedes recoger valoraciones, ver la reacción que ha tenido la gente. Puedes ver en qué momentos estuvo la gente más atenta y qué cosas puedes quitar. O quizá, qué frases puedes cambiar para que tenga mayor impacto. Y ahí está la gracia de iteración. No hay que obsesionarse, y la cita esta que he dicho es de un ultra flipado, pero que se dedica a temas de podcasting de estos de Estados Unidos que son la leche y tienen no sé cuántos millones de seguidores. Pero sí que es interesante la idea de seguir trabajando en las historias que cuentas.
Habrá historias que cuentas una vez y no volvés a contar más. Pero seguro que hay historias que irás repitiendo en tu ámbito profesional, por ejemplo. O cuando das charlas, cuando en tu trabajo. O si te dedicas al podcasting y te invitan en otros podcasts para que hables de invitado. Y es importante lo de continuará, porque esto del storytelling es un aprendizaje continuo.
[20:16] Conversación
Y te animo a que te intereses y que descubras todo lo que hay. Hay un montón de libros de storytelling. Hay gente que habla de esto en blogs, en podcast, en YouTube. Yo leo libros de guionistas de Hollywood y yo no quiero ser guionista. Leo libros de escritores de ficción y yo no escribo ficción. Donde explican todas estas técnicas que tú, como espectador, estás viendo y escuchando continuamente. Pues ha llegado la hora de que también lo uses cuando cuentes tus historias. Y sin nada más, me despido. Espero haber aportado valor. Y como siempre digo, que las historias te acompañen. Yo leo libros de escritores de ficción.
Menciones y recursos del episodio
- Carles Caño: formador y divulgador sobre comunicación efectiva, mejora personal y storytelling.
- Víctor Correal: creador de No es Asunto Vuestro y ejemplo recurrente de cómo utilizar historias, música, puntos de giro y cliffhangers en un podcast.
- No es Asunto Vuestro: podcast cuyos episodios en abierto se presentan como una escuela práctica de storytelling sonoro.
- Slack: comunidad en la que Víctor explicó la diferencia entre los episodios en abierto y el contenido Premium.
- Miguel: miembro de la comunidad que destacó el valor de las historias y las «musiquitas» de los episodios en abierto.
- Chip Heath y Dan Heath: autores citados para explicar el poder de las historias para simular experiencias e inspirar.
- Charles Dickens: autor de la idea de hacer reír, llorar y, sobre todo, esperar al público.
- Doug Stevenson: citado para defender que el contenido debe cobrar vida a través de quien lo comunica.
- Soren Wheeler: referente mencionado al hablar de la práctica, las iteraciones y la mejora constante de una historia.
- Umberto Eco: su distinción entre lectores de primer y segundo nivel se traslada al análisis consciente de los podcasts.
- Robert De Niro: referencia humorística al círculo de confianza y al uso privado de las historias.
- El sexto sentido: película utilizada como referencia para describir la capacidad de detectar historias por todas partes.
- LinkedIn: ejemplo de un entorno formal donde una historia breve puede generar conexión y recomendaciones.
- GuideDoc: ejemplo del contenido o concepto central que puede quedar envuelto entre dos historias mediante la técnica del sándwich.
- Storytelling con humor es mostrar nuestra imperfección: episodio recomendado por Carles sobre el valor narrativo de contar errores y momentos vulnerables.
- Cliffhanger: interrupción de una historia en un punto de giro para mantener la atención y provocar que el público quiera conocer el desenlace.
- Técnica Book End: estructura que utiliza una historia al principio y otra al final para envolver el contenido principal.
- Flashback y flashforward: saltos temporales que permiten romper la cronología y empezar una historia desde el momento más interesante.
- Sistema de activación reticular: mecanismo cerebral mencionado para explicar por qué el hábito de recopilar historias ayuda a detectarlas con mayor facilidad.
Aprende de las historias que hay detrás de cada proyecto
No es Asunto Vuestro Premium reúne conversaciones, experiencias y decisiones reales sobre emprendimiento, comunicación y tecnología. Si quieres escuchar lo que no cabe en los episodios en abierto, entra en la comunidad.